La convivencia es precisamente, por definición, el acto de convivir y se construye a través de las
relaciones que se producen entre todas las personas que forman parte de una comunidad, en
nuestro caso la comunidad educativa Echeyde. Será positiva si su construcción se cimenta desde el
respeto, la aceptación de las diferencias y de las opiniones de todos y todas desde el plano de la
equidad. Esta creación humanística debe de favorecer la resolución de posibles conflictos,
desacuerdos y tensiones de manera pacífica, considerando siempre el conflicto como una
oportunidad para el aprendizaje.


Echeyde tiene la responsabilidad de educar a su alumnado en principios, valores, competencias y
habilidades necesarias para la convivencia, no solo en el entorno escolar, sino también en la
sociedad, para desarrollarse su ciudadanía en plenitud. Para ello, cuenta con estructuras
organizativas llamadas Equipos de Gestión de Convivencia (EGC), donde el alumnado se siente parte
del centro escolar y de su entorno, a través de proyectos como el “alumnado mediador” o
“alumnado ayudante”, donde se nutren de conocimientos y adquieren las herramientas esenciales
para respetar los derechos humanos individuales y sociales, gestionando ellos mismos los espacios
de convivencia escolar.


Ser valorado, respetado, acogido y participar de forma activa en la vida de Echeyde y en sus
decisiones, dará lugar a la reducción de los conflictos, con un alto grado de efectividad en su gestión.
Aprender a convivir es posiblemente el aprendizaje jerárquicamente superior, que nos sirve para
articular, mejorar y potenciar los aprendizajes académicos. Todas las familias quieren ver crecer a sus
hijos e hijas en ambientes y climas de seguridad, imprescindibles para construir un proyecto de
desarrollo personal integral. En Echeyde trabajamos diariamente para conseguir ese contexto de
convivencia positiva para cada uno de nuestros alumnos y alumnas.


La escuela actual está ligada a la transformación digital de nuestra sociedad, por lo tanto, también
debemos estar muy atentos a la ciberconvivencia, que incorpora relaciones en contextos virtuales y
procura una mejora de la gestión emocional de todas y todos. Esto implica un trabajo conjunto, codo
a codo con las familias, donde nuestros esfuerzos se complementen para desarrollar habilidades
sociales y valores morales, creando hábitos saludables en estas nuevas maneras de relacionarse.

Sergio Delgado. Profesor en Echeyde II

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información sobre las cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir al contenido